Historias dentro de historias: la magia de los relatos enmarcados
- Rafa Miranda
- 7 feb 2025
- 3 Min. de lectura
Hay algo fascinante en las historias que contienen otras historias. Nos sumergen en un juego narrativo donde el lector no solo sigue una trama, sino que se adentra en múltiples capas de significado. Como si se tratara de una muñeca rusa literaria, cada historia esconde otra en su interior, revelando verdades, engaños o misterios que enriquecen la experiencia del lector.
El relato enmarcado es una de las técnicas narrativas más antiguas y efectivas de la literatura. Nos permite ver un mismo evento desde diferentes perspectivas, jugar con la veracidad de los narradores o simplemente aumentar la inmersión al transportarnos de una historia a otra sin perder la conexión con la principal.

📖 De Scheherezade a Borges: el poder de los relatos enmarcados
Uno de los ejemplos más conocidos es Las mil y una noches, donde Scheherezade, para salvar su vida, cuenta historias al rey cada noche, asegurándose de que cada relato termine con un cliffhanger que lo obligue a escucharla un día más. Lo interesante es que dentro de muchas de estas historias hay otras historias, y dentro de esas, aún más relatos, creando una estructura laberíntica donde el lector se pierde en la narración.
Otro caso brillante lo encontramos en la obra de Jorge Luis Borges, quien llevó este concepto a otro nivel en cuentos como El jardín de senderos que se bifurcan o Pierre Menard, autor del Quijote, donde la historia misma cuestiona la idea de la autoría, la narración y el tiempo. Borges juega con la percepción del lector, obligándolo a dudar sobre qué es real y qué es parte de una historia dentro de otra.
📚 Cuando el lector se convierte en cómplice
Los relatos enmarcados generan una sensación de intimidad con el lector. Se le invita a ser partícipe de un secreto, a escuchar una historia que alguien cuenta dentro de la historia principal. El nombre del viento, de Patrick Rothfuss, es un gran ejemplo de esto: Kvothe, el protagonista, narra su propia historia a un cronista, y mientras lo hace, la historia dentro de la historia cobra vida, sumergiéndonos en su pasado. Como lectores, nos sentimos testigos de su confesión y, al mismo tiempo, nos cuestionamos cuánto de lo que cuenta es verdad y cuánto es pura ficción dentro de la ficción.
Otro caso magistral es La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, donde un libro dentro del libro es el detonante de toda la trama. La historia se mueve en dos líneas narrativas paralelas: la del protagonista, Daniel Sempere, y la del misterioso autor Julián Carax, cuyo pasado se va reconstruyendo a través de fragmentos de diferentes voces y relatos que van emergiendo dentro de la historia principal.
🎭 ¿Por qué nos fascina esta estructura narrativa?
Los relatos enmarcados nos atrapan porque nos obligan a ser lectores activos. No podemos simplemente seguir la historia de manera lineal; debemos estar atentos a los detalles, conectar puntos entre diferentes narradores y, en muchos casos, interpretar lo que no se dice directamente.
Además, esta técnica nos recuerda algo fundamental: todas las historias están conectadas. Al final, la literatura se construye sobre otras narraciones, las vidas de los personajes están influidas por las historias que han escuchado, y como lectores, somos parte de un diálogo infinito entre ficción y realidad.
Ahora cuéntame, ¿cuál es tu historia dentro de una historia favorita? ¿Qué relatos enmarcados te han atrapado y dejado pensando? ¡Te leo en los comentarios!




Estimado Rafa
Muchas gracias por compartir el link a tu blog. Me ha gustado mucho el artículo. Enhorabuena.
Hola Rafa, muchísimas gracias por todo lo que escribes y nos compartes. Tienes un talento maravilloso en explicar cada tema, hasta me motiva a
empezar a escribir siguiendo esta línea o forma de escritura. Me estoy llenando de ideas maravillosas a través de tus escritos. y en definitiva también me estoy convirtiendo en tu fan.